lunes, 16 de junio de 2014

¿ QUÉ SIGNIFICA SENTIR ?





 Escrito por Luis Roca Jusmet

Vivir es sentir. Estar vivo quiere decir sentirse vivo. Si nos preguntamos por lo que sentimos entramos en una maraña de palabras cuyo significado es confuso y ambiguo. Son las pasiones, las sensaciones, los sentimientos, las emociones,los afectos y losdeseos.Los conceptos deben  deben ser, como nos enseñaba Descartes, claros y distintos. Hemos de saber que los conceptos, aunque sean convencionales, no son arbitrarios. Esto quiere decir que aunque los humanos inventamos las palabras y con ellas su significado, que es el concepto, siempre lo hacemos intentando captar formas reales. Voy ha intentar, para ello, hacer un trabajo de clarificación sobre estos términos, sin dejar de referirme nunca a las fomas que configuramos con ellas, que deben servirnos para entender mejor los complejos procesosy las estructuras reales.
 La primera diferencia hemos de establecerla entre sensaciones y emociones, que hacen referencia en los dos casos a lo que siente el cuerpo. Las sensaciones se producen en la superficie corporal y sus receptores son los que llamamos los sentidos. Pero profundicemos un poco más. Las sensaciones referidas al sentir son siempre, aunque con una intensidad variable, agradables o desagradables. Lo que es muy agradable es lo que llamamos placer y lo que es muy desagradable es lo que llamamos dolor. Es lo que entendemos por sentir físicamente, aunque la terminología es discutible porque tiene una base dualista. Aunque el dolor y el placer táctil se manifiestan en la superficie del cuerpo, también existe un dolor orgánico interno que consideramos sensación, como el dolor de cabeza.

 Tenemos después las emociones, que deberíamos entender como un tipo de sentir diferente. La diferencia es cualitativa. Son movimientos corporales, como nos ha argumentado e gran neurocientífico Antonio Damasio.Son internos y no localizables. Tienen una duración relativamente corta. Son efectos de percepciones o recuerdos. Los llamamos alegría, tristeza, amor, odio. Spinoza decía que experimentamos amor delante de lo que produce alegría  y odio frente a lo que nos causa tristeza. Son agradables o desagradables, crean bienestar o malestar. Son independientes de los sentidos. Damasio considera que las emociones son comunes con muchos otros animales, pero los sentimientos no. Un sentimiento es una emoción consciente y en este sentido sería exclusivamente humana. Responde a una organización cerebral que nos permite senir algo como propio, presume un sentimiento de sí y es por tanto autoconsciente. Pero también lo representamos a través de palabras, es decir de conceptos. Se considera también que tiene más establidad, por lo que sería más un estado emocional que una emoción momentánea. La palabra afecto será sinónima de sentimiento.
 La palabra pasión tiene una historia diferente. Viene del griego y esta relacionado con pasividad, en el sentido de que sería una emoción que nos domina. Para los griegos era contrario a la libertad interna porque nos esclaviza. En la época medieval se continua este significado, que llega hasta la modernidad y se acaba elaborando de una manera completa y definitiva por Spinoza. Posteriormente la palabra pasión ha adquirido un sentido positivo al identificarse con entusiasmo. De esta manera la pasión parece la manera como se describe una manera de vivir con sentimientos fuertes, intensos. La falta de pasión parece entonces propia de una vida fría o anodina.

lunes, 24 de febrero de 2014

HISTORIA DE LA LOCURA





Reseña de


El evangelio del diablo. Foucault y la Historia de la locura

Valentín Galván ( coordinador)

Madrid : Biblioteca Nueva, 2012

( Traducción de Blanca García Ceballos)



Escrito por Luis Roca Jusmet



Pretendo enseñar a la gente que es mucho más libre de lo que sienten, ya que aceptan como verdades evidentes algunas creencias que han sido construidas en un momento histórico. Estas evidencias pueden ser criticadas y destruidas, siempre que se pongan en tela de juicio los discursos que damos por verdaderos y que pueden ser cuestionados.

Michel Foucault




El motivo del libro es la publicación, hace 50 años, de La Historia de la locura en la época clásica. Se publicó en 1961y levantó una auténtica polémica en muchas bandas. Por una parte cuestionaba todo el discurso sobre la enfermedad mental que justificaba la práctica de la psiquiatría en los manicomios. Era el poder psiquátrico que, sobre una supuesto saber positivo, se constituía en clasificador, normalizador y gobernador de la conducta de los llamados enfermos mentales ( antes locos). Pero, desde el punto de vista filosófico, el libro introducía un debate que cuestionaba el axioma cartesiano de que el sujeto de la razón se constituye sobre la base de la exclusión de la locura. Esto le provocó no solo el rechazo de la filosofía dominante en aquellos momentos en Francia ( fenomenología y marxismo) sino un agrio debate con Derrida que desembocó en la ruptura de su amistad durante una década.

Este libro no es un homenaje para cumplir el expediente, sino de una colección de escritos muy interesantes, dos de los cuales son textos inéditos del propio Foucault. Las dos partes están claramente diferenciadas. La primera es una reflexión teórica sobre diferentes aspectos que trata La Historia d ella locura y la segunda trata del impacto que tuvo el libro en diferentes países. La mayoría de los artículos son la traducción de los que aparecieron en la revista italiana Aut Aut , ampliados con dos artículos sobre la recepción del libro en México y Argentina. El trabajo de traducción ha sido meticuloso: Blanca García Ceballos, que los ha traducido del italiano, francés, inglés y portugués, confrontándolos además con la traducción italiana. La revisión del coordinador, Valentín Galván y sus notas notas aclaratorias acaban de redondear el esfuerzo. Ya había leído anteriormente de Valentín Galván un excelente estudio sobre el impacto de Foucault en la Transición ( De vagos y maleantes. Michel Foucault en España, publicado el 2010 por editorial Virus). Valentín forma parte de una interesante cantera de filósofos andaluces, junto a Francisco Vázquez García y José Luis Moreno Pestaña. Todos han trabajado, desde diferentes ángulos, muy bien a Foucault.

viernes, 7 de febrero de 2014

LA LOCURA DE LA RAZÓN




Soy el único hombre en la tierra y acaso no hay tierra ni hombre.
Acaso un dios me engaña.
Acaso un dios me ha condenado al tiempo, esa larga ilusión.
Sueño la luna y sueño mis ojos que perciben la luna.
He soñado a Cartago y a las legiones que desolaron a Cartago.
He soñado a Virgilio.
He soñado la colina del Gólgota y las cruces de Roma.
He soñado la geometría.
He soñado el punto, la línea, el plano y el volumen.
He soñado el amarillo, el azul y el rojo.
He soñado mi enfermiza niñez.
He soñado los mapas y los reinos y aquel duelo en el alba.
He soñado el inconcebible dolor.
He soñado mi espada.
He soñado a Elisabeth de Bohemia.
He soñado la duda y la certidumbre.
He soñado el día de ayer.
Quizá no tuve ayer, quizá no he nacido.
Acaso sueño haber soñado.
Siento un poco de frío, un poco de miedo.
Sobre el Danubio está la noche.
Seguiré soñando a Descartes y a la fe de sus padres.
 Jorge Luis Borges "La cifra", en Obra poética 1923 / 1985.





Escrito por Luis Roca Jusmet



Descartes plantea en el siglo XVII un doble proyecto imposible. Este proyecto consiste en definir un método puro a partir del cual podamos cuestionar todos los supuestos saberes e iniciar una construcción nueva del saber fundamentada en una razón no contaminada por los prejuicios. Una razón que se despliega de manera lógica, es decir clara y rigurosa. Este proyecto es imposible por varios motivos. El primero es que no se puede definir el método anteriormente al saber porque al construir el método ya estamos presuponiendo muchos saberes. El segundo es porque el propio proceso del pensar implica conceptos y estos son el resultado de un conglomerado heredado, que por mucho que queramos criticar lo hacemos siempre a partir de los materiales que hemos heredado. Si leemos las meditaciones cartesianas vemos claramente como un concepto hisóricamente muy potente, el de Dios como Ser Perfecto se incorpora a su razonamiento de una manera que, con la distancia del tiempo, podemos ver que de una manera totalmente falaz.

El segundo proyecto es el de justificar el mundo real a partir del sujeto. Descartes no puede salir del solipsismo con sus planteamientos. Si negamos la evidencia de la experiencia corporal, ni nos reconocemos en un cuerpo real ni podemos afirmar la existencia del mundo físico. Para hacerlo tiene que afirmar antes la existencia de Dios, como garantía del valor de la experiencia. Y aquí no lo seguimos porque esta argumentación la vemos hoy como totalmente falaz.

Descartes tiene una influencia especialmente negativa con su dualismo entre lo mental y lo material. El dualismo anterior era relativo porque, incluso en Paltón, el alma era el principio de la vida. Lo vivo es animado, tiene alma. En Descartes la vida es un mecanismo. Afortunadamente, como analiza el gran Georges Canguilhem, triunfa un cierto vitalismo.

martes, 21 de enero de 2014

PAUL RICOEUR : ESCRITOS DE FILOSOFIA Y PSICOANÁLISIS

  



Escritos y conferencias 1. En torno al psicoanálisis.

Paul Ricoeur

Presentación de Jean-Louis Schlegel

Artículo de Vinicio Busacchi

( Traducción de Agustín Niera Calvo)

Madrid : Trotta, 2013.

 Escrito por Luis Roca Jusmet

  Aunque Paul Ricoeur no sea un pensador mediático ni de culto, como lo fueron otros filósofos franceses de su generación, nos encontramos con uno de los filósofos más consistentes e interesantes del siglo XX. Nació en 1913 ( este año es el centenario, por tanto, de su nacimiento)y murió en el 2005. Ricoeur fue creyente durante toda su vida, pero tuvo la capacidad de diferenciar sus trabajos hermenéuticos de tipo bíblico del trabajo filosófico, abierto y riguroso, que le caracterizó. Formado inicialmente en la fenomenología y con simpatías hacia el personalismo cristiano de Mounier, desarrollará una línea de pensamiento propio que podemos situar en la línea de la hermenéutica, aunque sin despreciar otras corrientes de la época como la de la filosofía analítica, de la que extrajo algunos de los aspectos más aprovechables. Ricoeur inventó el término Maestros de la sospecha para referirse a Marx, Nietzsche y Freud ; idea muy renovadora en su momento  aunque después perdió su fuerza  al convertirse en un tópico. Buen conocedor del psicoanálisis escribió un libro muy sugerente sobre la interpretación de la cultura de Freud.

El libro que nos ocupa es una interesante sistematización de los diversos artículos que escribió a lo largo de su vida sobre psicoanálisis. Son una excelente aportación de Ricoeur a la relación entre filosofía y psicoanálisis, encuentro dificil, siempre algo fallido, pero que no por ello deja de ser fecundo. Freud desconfió de la filosofía académica, aunque admiraba a los clásicos, tanto de la filosofía ( Platón ) como de la literatura ( Sófocles, Shakespaeare). El primero que estableció el lazo entre filosofía y psicoanálisis fue Jacques Lacan. Los filósofos más importantes, junto a Ricoeur, que han trabajado esta interacción han estado influenciados por él : Cornelius Castoriadis o Slavoj Žižek. Ricoeur era contemporáneo de Lacan y asistió a casi todos sus seminarios, aunque prácticamente no lo cita, como comprobamos en estos artículos.

lunes, 13 de enero de 2014

PSICOANÁLISIS E INTELIGENCIA EMOCIONAL




Escrito por Luis Roca Jusmet

Me gustaría analizar aquí la noción de inteligencia emocional desde una perspectiva psicoanalítica. No soy psicoanalista pero me parece un punto de vista interesante. Discutible pero interesante, fecundo para cuestionar una noción que se ha convertido en un tópico.
 Pienso que la noción de inteligencia emocional es menos original de lo que parece. Daniel Goleman la elabora a partir de la teoría de las inteligencias múltiples de Martin Gardner. Lo que hace este último es hablar de la inteligencia interpersonal y la intrapersonal como dos de las siete inteligencias de que disponemos todos los humanos. La inteligencia inrapersonal es la capacidad de entender las nuestras emociones y controlarlas. La interpersonal es la de entender las emociones de los otros y de experimentar empatía por los otros. El planteamiento, ya de por sí confuso, queda aún más simplificado por Goleman.
 En primer lugar me parece que entenderse las propias emociones y controlarlas son dos cosas totalmente diferentes. El control, en todo caso, no tiene que ver con la inteligencia, tiene que ver con el carácter. En cuanto a entender a los demás y sentir empatía por ellos pasa lo mismo. Podemos llamar a la capacidad de entender las emociones del otro como inteligencia pero la empatía tiene que ver también con el carácter. Digo esto para cuestionar ya de entrada este término de inteligencia emocional desde un planteamiento de la crítica de un sentido común no distorsionado por la ideología.

 El psicoanálisis introduce una perspectiva que aún complica más la cuestión, que es la del inconsciente. Si aceptamos el inconsciente está claro que el conocimiento de uno mismo tiene un límite. Que el control depende de muchos factores : las pulsiones, el superyo... El yo solo es un aspecto limitado de la cuestión. Es el inconsciente el que, en gran parte, determina lo que hacemos. No tiene nada que ver con la inteligencia.
 Pero aquí hemos de señalar que si diferenciamos escuelas psicoanalíticas radicamente diferentes, como la Escuela del Yo o la lacaniana, la manera de confrontarse a la inteligencia emocional es totalmente diferente. La escuela del Yo podría entenderse, hasta cierto mundo, con esta noción de inteligencia emocional. Aceptando su superficialidad estaría de acuerdo en sus objetivos. El psicoanálisis quiere que sea el Yo el que controle nuestra vida. Donde está el ello, que esté el yo. Podríamos incluso llamar a este control inteligencia emocional.

sábado, 11 de enero de 2014

FOUCAULT Y LACAN





Escrito por Luis Roca Jusmet

Jacques Lacan y Michel Foucault son para mí dos de las mentes más potentes del siglo XX. No pertenecen a la misma generación ( Lacan nace en 1908 y Foucault en 1926) pertenecen a un mismo entorno intelectual. El de un pensamiento creativo y renovador, tan polémico como interesante. Tuvieron influencias comunes, como la de Heidegger. Puntos de conexión como Georges Bataille. Un espíritu libre, una autocrítica permanente, un espíritu de investigación sin limites. Los dos tuvieron influencias del estructuralismo pero lo superaron.
Según mi amigo José Luis Moreno, que conoce la historia de Foucault mejor que yo, me dice que al filósofo no le convencía el Anti-Edipo y mucho menos el esquizoanálisis de su amigo Deleuze. Aconsejaba a sus amigos un psicoanálisis. Es cierto también que el psicoanálisis con el que debatió Foucault, el que más le interesaba era el psicoanálisis lacaniano. Elisabeth Roudinesco, que escribió una interesante biografía sobre Lacan, comenta que éste saludó favorablemente la aparición de La historia de la locura de Foucault y que éste escrito le inspiró su texto Kant con Sade. También cita la presencia de Lacan en la conferencia de Foucault "¿ Qué es un autor?" sobre el discurso. Lacan escribiría después su teoría de los cuatro discursos. Foucault, por su parte, es posible que asistiera a alguno de los seminarios de Lacan. Pero seguramente Foucault fue influenciado por los escritos de Lacan, en el tema del sujeto y en el de la verdad.

Según mi amigo José Luis Moreno, que conoce la historia de Foucault mejor que yo, me dice que al filósofo no le convencía el Anti-Edipo y mucho menos el esquizoanálisis de su amigo Deleuze. Aconsejaba a sus amigos un psicoanálisis. Es cierto también que el psicoanálisis con el que debatió Foucault, el que más le interesaba era el psicoanálisis lacaniano. Elisabeth Roudinesco, que escribió una interesante biografía sobre Lacan, comenta que éste saludó favorablemente la aparición de La historia de la locura de Foucault y que éste escrito le inspiró su texto Kant con Sade. También cita la presencia de Lacan en la conferencia de Foucault "¿ Qué es un autor?" sobre el discurso. Lacan escribiría después su teoría de los cuatro discursos. Foucault, por su parte, es posible que asistiera a alguno de los seminarios de Lacan. Pero seguramente Foucault fue influenciado por los escritos de Lacan, en el tema del sujeto y en el de la verdad.

Jean Allouch es un psicoanalista d influencia lacaniana y foucaultiana.

viernes, 10 de enero de 2014

EL CUERPO


Escrito por Luis Roca Jusmet





 La discusión sobre si somos o tenemos un cuerpo es muchas veces equívoca y cansina. Pero me gustaría hacer una pequeña aportación para concluir que efectivamente somos un cuerpo. Es decir, que con esta afirmación entendemos mejor nuestra condición que con la contraria, que afirma que tenemos un cuerpo.
La sociedad griega parece que entendía que cuando nos moríamos la psyque continuaba un tiempo en un proceso de evaporación progresiva, hasta que desparecía. Pero frente a esta opinión imprecisa aparecen dos formulaciones claras : una dualista y otra materialista. La dualista es la pitagórica-platónica : somos una alma eterna e indivisible que moramos en un cuerpo divisible. Hay que decir, de todas maneras que aquí cuerpo quiere decir una estructura física que recibe la vida del alma. Es decir el cuerpo vivo es un cuerpo animado. La teoría materialista procede del atomismo y el que la elaborará Epicuro y posteriormente Lucrecio en la época romana. Como sabemos nuestra civilización europea surge del encuentro entre esta tradición grecorromana y el cristianismo, que viene a ser una reforma del judaísmo y que procede del Próximo Oriente. El cristianismo habla de la carne y el espíritu pero la formulación claramente dualista la hará a partir del planteamiento platónico. Queda entonces una concepción dualista basada en la diferencia entre alma y cuerpo, espíritu y materia.