martes, 29 de mayo de 2018

PAUL RICOEUR : ESCRITOS DE FILOSOFIA Y PSICOANÁLISIS

  



Escritos y conferencias 1. En torno al psicoanálisis.

Paul Ricoeur

Presentación de Jean-Louis Schlegel

Artículo de Vinicio Busacchi

( Traducción de Agustín Niera Calvo)

Madrid : Trotta, 2013.

 Escrito por Luis Roca Jusmet

  Aunque Paul Ricoeur no sea un pensador mediático ni de culto, como lo fueron otros filósofos franceses de su generación, nos encontramos con uno de los filósofos más consistentes e interesantes del siglo XX. Nació en 1913 ( este año es el centenario, por tanto, de su nacimiento)y murió en el 2005. Ricoeur fue creyente durante toda su vida, pero tuvo la capacidad de diferenciar sus trabajos hermenéuticos de tipo bíblico del trabajo filosófico, abierto y riguroso, que le caracterizó. Formado inicialmente en la fenomenología y con simpatías hacia el personalismo cristiano de Mounier, desarrollará una línea de pensamiento propio que podemos situar en la línea de la hermenéutica, aunque sin despreciar otras corrientes de la época como la de la filosofía analítica, de la que extrajo algunos de los aspectos más aprovechables. Ricoeur inventó el término Maestros de la sospecha para referirse a Marx, Nietzsche y Freud ; idea muy renovadora en su momento  aunque después perdió su fuerza  al convertirse en un tópico. Buen conocedor del psicoanálisis escribió un libro muy sugerente sobre la interpretación de la cultura de Freud.

El libro que nos ocupa es una interesante sistematización de los diversos artículos que escribió a lo largo de su vida sobre psicoanálisis. Son una excelente aportación de Ricoeur a la relación entre filosofía y psicoanálisis, encuentro difícil, siempre algo fallido, pero que no por ello deja de ser fecundo. Freud desconfió de la filosofía académica, aunque admiraba a los clásicos, tanto de la filosofía ( Platón ) como de la literatura ( Sófocles, Shakespaeare). El primero que estableció el lazo entre filosofía y psicoanálisis fue Jacques Lacan. Los filósofos más importantes, junto a Ricoeur, que han trabajado esta interacción han estado influenciados por él : Cornelius Castoriadis o Slavoj Žižek. Ricoeur era contemporáneo de Lacan y asistió a casi todos sus seminarios, aunque prácticamente no lo cita, como comprobamos en estos artículos.

La presentación de Jean-Lois Schlegel es una buena iniciación a la lectura de unos textos que tienen un mismo hilo conductor, aunque traten de temáticas diferentes. Algunos de ellos complementan bien el libro central de Ricoeur sobre psicoanálisis ( Freud, una interpretación de la cultura, escrito en 1962). Estos artículos están referidos al arte ( “Una última escucha de Freud”, 1962; “Psicoanálisis y arte”, 1976) o la moral ( “Psicoanálisis y valores morales”, 1974). Igualmente hay otro, “El ateísmo del psicoanálisis freudiano”, escrito en 1996, que presenta un indudable interés. El artículo final del italiano Vinicio Busacchi, a modo de epílogo, también resulta muy clarificador para acabar de encuadrar el conjunto de lo leído.

Hay dos elaboraciones temáticas en las que quiero centrarme. Una es la epistemología del psicoanálisis. Me parece muy relevante porque el psicoanálisis ha sido justificado por los que se han adscrito a él o simplemente rechazado por los que se sitúan en posiciones muy cientifistas. Ricoeur realiza en dos de los artículos del libro ( “La cuestión de la prueba en psicoanálisis”, 1977;

Psicoanálisis y hermenéutica”, 1978) un paciente trabajo analítico para ver cual es su justificación y como hemos de valorarla desde un punto de vista amplio, no restrictivo, de ciencia. Entendemos aquí por ciencia lo que se fundamenta en algún tipo de contratación. Ricoeur marca aquí varias cuestiones imprescindibles para este abordaje. La primera es que es una ciencia hermenéutica, es decir, basada en la interpretación y no en la descripción. La segunda que la realidad de la que trata no es un hecho, es decir una realidad física. La verdad del psicoanálisis no puede ser así una adecuación a los hechos. Porque de lo que habla es de una realidad muy peculiar, que es la realidad psíquica. Esta realidad psíquica es, de alguna manera, una construcción narrativa del sujeto. La verdad será, por tanto, el acceso a esta fantasía que estructura el relato de cada cual. Para ello habrá que hacer una lucha contra las resistencias a aceptarla. Aquí vemos la conexión que se da en el psicoanálisis entre los conceptos teóricos, el procedimiento de investigación y el método terapéutico. Porque es a través de este método terapéutico cómo podemos acceder a la verdad psíquica de cada cual. Es decir, que solo es posible en el marco del propio análisis y de la comunicación intersubjetiva entre el psicoanalista y el paciente. La fantasía se articula a través del deseo porque éste es semántico, es significativo. El deseo es, de esta forma, específicamente humano. Se trata de buscar no las causas sino las motivaciones. Interpretando los sueños, los lapsus, los síntomas y las palabras. Siempre a través de la mediación simbólica del lenguaje, que le da una dimensión social y no únicamente privada.

sábado, 26 de mayo de 2018

EL ENCUENTRO FALLIDO ENTRE JACQUES LACAN Y MICHEL FOUCAULT

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Escrito por Luis Roca Jusmet



Jacques Lacan y Michel Foucault son para mí dos de las mentes más potentes del siglo XX. No pertenecen a la misma generación ( Lacan nace en 1908 y Foucault en 1926) pertenecen a un mismo entorno intelectual. El de un pensamiento creativo y renovador, tan polémico como interesante. Tuvieron influencias comunes, como la de Heidegger. Puntos de conexión como Georges Bataille. Un espíritu libre, una autocrítica permanente, un espíritu de investigación sin limites. Los dos tuvieron influencias del estructuralismo pero lo superaron.

 El psicoanálisis con el que debatió Foucault, el que más le interesaba era el psicoanálisis lacaniano. Elisabeth Roudinesco, que escribió una interesante biografía sobre Lacan, comenta que éste saludó favorablemente la aparición de La historia de la locura de Foucault y que éste escrito le inspiró su texto Kant con Sade. También cita la presencia de Lacan en la conferencia de Foucault "¿ Qué es un autor?" sobre el discurso. Lacan escribiría después su teoría de los cuatro discursos. Foucault, por su parte, es posible que asistiera a alguno de los seminarios de Lacan. Pero seguramente Foucault fue influenciado por los escritos de Lacan, en el tema del sujeto y en el de la verdad. En su último curso Foucault dice explícitamente que antes que él los únicos que habían tratado la relación entre estos dos conceptos fueron Heidegger y Lacan ( aunque también dice que él se considera más en la línea heideggeriana).

viernes, 9 de febrero de 2018

PSICOANÁLISIS Y POLÍTICA : UNA CRÍTICA AL CAPITALISMO



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Reseña del libro

Triunfo y fracaso del capitalismo
Política y psicoanálisis
A.A.V.V. Coordinador : Luís Seguí
Miguel Gómez Ediciones, 168 páginas, 2010

 Escrito por Luis Roca Jusmet

 El título es, de entrada, muy sugerente : "Triunfo y fracaso del capitalismo". Bienvenido sea un libro crítico sobre el capitalismo y que tenga algo nuevo que decir. Está bien que volvamos a hablar de capitalismo porque es la palabra que mejor define el sistema-mundo del que formamos parte y sobre él hay que pensar si queremos transformarlo. Cualquier caja de herramientas que nos permita profundizar y matizar nuestros análisis es útil para un ciudadano crítico. Política sí, por supuesto, nadie discute que tengamos que hablar de política. ¿ Psicoanálisis ? Aquí empiezan a fruncirse algunos ceños y cuando le añadimos el adjetivo lacanianos cunde el pánico. Hay que superar tres prejuicios para tomarse en serio este libro. El primer prejuicio es el de considerar que el psicoanálisis está superado. No es cierto : el psicoanálisis no puede estar superado porque los que lo critican, hoy como ayer, utilizan un lenguaje diferente al suyo y muchas veces ni se dignan a entenderlo. Polémico sí, peo interesante. Segundo prejuicio : podemos aceptar el interés de Freud y de alguno de sus seguidores pero Lacan es un charlatán. Falso, porque aunque Lacan sea discutible su discurso tienen un gran potencial teórico, no es una retórica vacía. Tercer prejuicio : aceptemos las aportaciones de Freud y de Lacan pero nunca los de la dogmática y sectaria escuela lacaniana. Tampoco es verdad este planteamiento, ya que aunque todos los que han creado escuela han tenido seguidores dogmáticos y sectarios no por ello podemos decir que todos lo sean. En este caso no lo son, son gente que tiene cosas que decir y que pueden servir como herramientas de análisis a cualquier lector inquieto que esté fuera de su círculo.
 El libro, que recoge las intervenciones de un ciclo con el mismo título del libro organizado en 2009 por la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano de Madrid están articulado en torno a seis temáticas. Éstas son : “¿Marx resucitado?”, “Ética y capitalismo”, “Plusvalía y plus de goce”, “Democracia y subjetividad”, Iideología del capitalismo tardío” y “Storytelling, o cómo nos manufacturan la subjetividad”. En cada una de ellas habla un psicoanalista de orientación lacaniana y un analista social de izquierdas. Con inteligencia se evita la tentación de buscar complementar las dos intervenciones en una especie de freudomarxismo, del que ya tenemos abundantes malas experiencias. Cómo nos enseña certeramente Lacan lo fallido es siempre más fecundo que lo armónico. El resultado es desigual pero el libro merece la pena. Conceptos como el de goce o el de pulsión me parecen muy útiles para entender como funcionamos los sujetos en el capitalismo y que es lo que nos engancha al sistema. Es muy interesante este planteamiento lacaniano de que los seres humanos, separados del orden natural e inmersos en un orden simbólico, tenemos una falta estructural a partir de la cual elaboramos el deseo. Y de como en la fase actual del capitalismo los objetos de consumo ocultan esta falta, con lo cual no puede emerger el deseo. Tapamos el vacío con objetos de consumo. que como máximo nos dan una satisfacción efímera y superficial, que lleva al malestar y a sentimiento de vacío que no se traduce en una falta. También se trabaja la pérdida de Ideal, la caída del Otro simbólico. Este planteamiento nos permite entender muchas de las cosas que pasan en el tardocapitalismo : crisis de autoridad, caida del patriarcado, desorientación, falta de límites. La noción lacaniana de lo real es también muy fecunda en el análisis, como han demostrado sociólogos tan poco sospechosos de dogmatismo lacaniano como Terry Eagleton.
El tema del resurgimiento del Marx está bien planteado en los dos artículos y me parece que presenta bien tanto lo que tiene de actual cómo lo que hay que olvidar, que es su lectura más escolástica. Separando, por supuesto, por lo que dice Marx de lo que se ha dicho y hecho en su nombre ( aunque hay que analizar cómo de lo primero ha podido surgir lo segundo). Una buena sugerencia es la que nos propone Luis Seguí de entender a Marx en función de los tres tiempos lacanianos : instante para ver, tiempo para comprender y momento de concluir ( que sería la asignatura pendiente).
 Hay artículos interesantes pero discutibles, como el de Antonio García-Santasmases, que nos introduce en la sugerente teoría de Peter Glatz de la sociedad de los dos tercios y analiza la relación entre democracia y capitalismo.
 La parte dedicada a la ética y al capitalismo también da bastante de sí. De todas maneras, aunque reconozco que es una opinión personal, me parece que para una definición actual del capitalismo hay que tener en cuenta las aportaciones de Immanuel Wallernstein. En los artículos de la democracia celebro las referencias a Rancière pero me falta alguna alusión a Castoriadis, que me parece fundamental. Otro autor citado es Žižek, que conozco bastante. La crítica que hace Jorge Alemán en el prólogo, al igual que la referida a Badiou, es demasiado rápida para abordar el tema pero no deja de resultar sugerente. El siempre polémico Žižek está igualmente presente en otro escrito sobre la ideología. En él se trabaja con su distinción entre la ideología del cinismo y la de la izquierda liberal, que aparecen como complementarias del sistema. 
 La parte más novedosa e interesante me parece la última, con las dos reflexiones sobre el stortellyng, esta moda contemporánea de narración aplicada a la propia vida. Tanto Miguel Roig Prats como Beatriz García Martinez analizan este fenómeno no como una vía para expresar la subjetividad sino como una trampa para negarla al no enfrentarnos al inconsciente y ofrecernos el señuelo de una personalidad a medida. La publicidad y el marketing nos venden así nuestros propias historias para identificarnos con ellas como si fueran propias. 
 Es, en definitiva, un libro sugerente, que abre muchas reflexiones más allá de los tópicos y de la ideología dominante. No nos dan la respuesta, por supuesto, pero no es esto lo que necesitamos, sino materiales para pensar por nosotros mismos. 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

ESTUDIOS DE PSICOLOGÍA PATOLÓGICA



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 Reseña de

Estudios de psicología patológica

José María Alvárez

( Prólogo de Fernando Colina )

Barcelona : Xoroi ( La Otra psiquiatría )

Escrito por Luis Roca Jusmet


Estos "Estudios de psicología patológica" quizás no digan nada nuevo. Pero dicen mucho y lo dice de manera consistente, basándose en una experiencia clínica muy intensa y desde una perspectiva ética sólida. Porque José María Álvarez ( León,1960) no es nuevo en esta plaza. Médico y psicoanalista tiene una larga trayectoria en lo que podemos llamar ( como el grupo que el autor ha fundado y que da lugar a la colección de xoroi ediciones ) la Otra psiquiatría. Otra quiere decir alternativa, una práctica difícil que necesita una lucidez y una valentía importantes, en este mundo donde el DSM-V es la cómoda biblia de los psiquiatras que se mueven en este cómodo mundo del reduccionismo biológico. Pero lo que el autor del libro reivindica no es poco : el sujeto de la psicopatología. Este sujeto que la psiquiatría convencional biologista elimina sin más, reduciéndolo a un cuerpo etiquetado, normalizado y medicalizado.
José María Álvarez no es un ortodoxo, sino un hombre que sabe que sin teoría no hay clínica posible. Pero también que la teoría es un instrumento que debe servirnos para interpretar lo que le ocurre a este sujeto que sufre, es decir este paciente que reclama ayuda al profesional. Y que éste debe escucharlo y establecer un vínculo con él. Los conceptos son solo constructos que permiten orientar la actuación pero que siempre deben adaptarse a las dinámicas singulares del malestar psíquico. Nunca deben ser etiquetas para anular al sujeto.
Sus guías son Freud y Lacan y, por supuesto, su maestro Fernando Colina, cuyo prólogo no tiene desperdicio. La base del diagnóstico es la separación entre una estructura neurótica y otra psicótica. En este libro trata fundamentalmente de la estructura neurótica. Lo hace sin establecer una distinción rígida entre la neurosis obsesiva y la histeria, que se pueden combinar o transformar una en otra. Me parece un buen criterio. José Mª Álvarez hace un estudio en profundidad y muy original sobre la histeria a partir de su relación con el cuerpo, su insatisfacción ( el deseo formulado como imposible), su actitud desafiante y su audacia. Entra en muchos matices interesantes, como su relación con la tristeza. También hay otro estudio muy sugerente sobre la neurosis obsesiva, entrando en su relación con la melancolía.
Aunque la psicopatología que trata sobre todo en este libro es el de la neurosis ( en la misma editorial tiene otro sobre casos de psicosis ) también entra en lo que él llama la locura normalizada, que también se denomina psicosis ordinaria. Entra aquí en una cuestión tan espinosa como clave. ¿ Cómo diferenciamos la locura de todos los humanos ( como dijo Lacan, de la de los locos ¿ Cómo definir a un psicótico que no tiene fenómenos elementales, alucinaciones o delirios ? ¿ Es esta psicosis ordinaria una zona gris entre la psicosis y la neurosis ? Aquí el autor del libro hace una aportación interesante, que es señalar algunas características de esta locura normalizada : como la discordancia, el psitacismo, la mímesis o la desvitalización. El psitacismo es lo que llama lenguaje del loro, el hablar sin decir nada, y la discordancia el abismo entre lo que dice y lo que manifiesta el sujeto que habla. Hay por tanto una importancia fundamental del registro simbólico. Aunque lo imaginario se introduce también a través del mimetismo, es decir las identificaciones absolutas, totales.
El diagnóstico es, de todas maneras, necesario. Ha de ser un diagnóstico que combine lo Uno y lo Múltiple, lo universal y lo singular ( prefiero decir singular en lugar de particular, que no deja de referirse al grupo dentro del conjunto). Como dice muy bien el autor en la frase que cierra el libro :
"La clínica es humilde y compleja. Y el diagnóstico, cuando uno se lo toma en serio y gusta del detalle, es el mejor antídoto contra las falsas evidentes," .
El libro es muy interesante. Quizás pasa muy rápido por la reducción de las estructuras clínicas a dos, sin aclarar si lo que piensa sobre la estructura perversa. También me llama la atención su olvido de la pulsión. En todo caso son puertas abiertas para seguir aportando testimonios clínicos que, como el de Álvarez, se basan en el rigor conceptual y analítico, en la profundidad de la experiencia y en el respeto hacia el sujeto que padece y reclama ayuda al profesional. Que no es poco,



viernes, 1 de diciembre de 2017

LA PERSONALIDAD



Escrito por Luis Roca Jusmet

 La personalidad es una construcción mental. Siguiendo a Spinoza diríamos que es una idea que agrupa un conjunto de ideas sobre el cuerpo. El cuerpo es nuestra realidad física y esta realidad física autónoma pero interactiva nace con un temperamento, es decir con unas pautas reactivas frente a las afecciones internas y externas del cuerpo. estas pautas están inscritas en el cuerpo. Experimentos con lactantes ponen de manifiesto que frente a estímulos inesperados algunos lloran y se mueven, otros lloran pero no se mueven, otros se mueven pero no lloran y otros La epigenética nos dice que incluso esta base del temperamento puede modificarse durante el embarazo o las primeras semanas. es algo que cristaliza. Incluso el temperamento es algo dinámico es algo dinámico, algo fijo. 
 Este temperamento se transforma con la experiencia en lo que llamamos la personalidad. Es erróneo plantear que la personalidad es la genética más el ambiente. Es una simplificación que confunde más que aclara porque lo fundamental es la interacción y lo que se va construyendo a partir de ella. El entorno importa en la medida en que interactuamos con él y siempre lo hacemos desde una personalidad que se va construyendo.
 La personalidad, es decir la identidad personal es, en gran parte una identidad social. Esto lo señala muy bien Clément Rosset cuando dice que la identidad personal es, sobre todo, una identidad social. Porque es cierto que es el Otro, como diría Lacan, el que moldea nuestra personalidad. En el terreno de lo imaginario, en la medida en que nos identificamos con algún rasgo de este Otro, y en el registro de lo simbólica porque interiorizamos sus normas y su ideal. En este sentido dice Lacan que es deseo es el deseo del Otro, en la medida en que queremos ser reconocidos por él. Desde la psicología humanista ya marcaba Maslow la necesidad de ser aceptado y valorado. 
 Esta construcción, imaginaria y simbólica, se sustenta en gran medida en la memoria, que da continuidad a esta construcción mental con la que nos identificamos.

lunes, 25 de julio de 2016

NARCISISMO Y ESTRUCTURAS CLÍNICAS





Escrito por Luis Roca Jusmet


  Jacques Lacan plantea que la teoría del yo más fiel con el genio freudiano hay que abordarla desde dos aspectos claves: desde el yo corporal y desde las identificaciones. Esta declaración de principios la enfrenta radicalmente con otra interpretación del psicoanálisis centrada en la psicología del yo, entendido éste como la esfera libre de conflictos, el elemento mediador  que la cura psicoanalítica ha de reforzar. En este sentido un yo fuerte sería la garantía de una buena adaptación y, por tanto de una vida satisfactoria, es decir, sana. Para Lacan, por el contrario, lo que tiene que hacer el yo es abrirse al ello, no intentar dominarlo.  Si rastreamos directamente en Freud comprobamos que su teoría del yo es muy compleja que puede ser interpretada de varias maneras. A partir del “Proyecto para una psicología para neurólogos”, la noción de yo constituye uno de los hilos conductores de su elaboración teórica, que formula básicamente en  “Introducción al narcisismo” y  “El Yo y el Ello”. Pero no hay que olvidar otros escritos interesantes como “Duelo y melancolía”, “Psicología de masas y análisis del yo” y “”La escisión del yo en el proceso defensivo.” En todo caso lo que sí puede afirmarse es que hay una serie de elementos que son indiscutibles en la teoría freudiana del yo (y la diferencia de interpretación está en como se articulan todos estos aspectos): El yo es una instancia psíquica diferenciada del ello y del superyo y es el producto secundario de una acción psíquica específica y no de una derivación biológica espontánea.  El yo tiene una función mediadora  respecto a la prueba de realidad  (a la que nos someten las exigencias del entorno y de los otros) y a las tensiones internas ( derivadas de la presión contradictoria del ello y del superyo). Las identificaciones son un elemento constitutivo del yo y una función reparadora de las pérdidas de aquellos a los que amamos. El yo tiene una función unificadora de los límites corporales (la superficie del cuerpo, la envoltura corporal) y es la proyección del organismo en el psiquismo El yo es objeto de la líbido a través del narcisismo (El mito de Narciso, como sabemos, es el amor a la imagen de sí mismo) que se inscribe por lo tanto directamente en el 
 registro del  imaginario.
 Si vinculamos el yo con el imaginario es básicamente porque funciona a través de las identificaciones, aceptando la definición lacaniana de que una identificación es la transformación de un sujeto a partir de una imagen. En esta línea el yo percibe imágenes que una vez recibidas e inscritas conforman su propia sustancia. Podemos ampliar la definición de identificación a partir de la que aparece en el diciionario de Laplanche :El proceso psicológico mediante el cual un sujeto asimila un aspecto, una propiedad, un atributo de otro y se transforma, total o parcialmente, sobre el modelo de éste. La personalidad se constituye y se diferencia mediante una serie de identificaciones.  Para Freud la identificación es un movimiento de absorción que va hacia el otro  y que puede llevar hasta el límite de querer devorarlo psíquicamenteComo ejemplo podemos recordar cuando en la película El hombre que mató a Jesse James, éste le pregunta a su futuro asesino (que  le admira de una forma absoluta): ¿Quieres ser como yo o quieres ser yo ?  Habitualmente esta identificación se puede realizar de dos formas diferentes: como deseo consciente de ser como el otro o como deseo inconsciente de ser el otro, en el que éste ser puede identificarse con sus rasgos visibles o con algo mucho más increíble e inquietante: su fantasma inconsciente
 La identificación designa entonces en Freud la formación del yo, porque somos la memoria de los seres que hemos perdido y con los que nos hemos  identificado apropiándonos de algún aspecto que les pertenece. Lo que explica por tanto que seamos lo que somos es un precipitado de identificaciones que vamos realizando a lo largo de nuestra existencia, pero cuyas raíces establecemos en la infancia. Freud trata la identificación  a partir de la clínica en un texto relativamente tardío que es “Psicología de masas y análisis del yo”, en cuyo capítulo VII analiza la identificación histérica como una posición femenina de identificación, en la que la que se quiere atraer al Padre  identificándose con un rasgo la Madre o bien identificándose con él. Lo que busca la histérica con esta identificación es o bien ocupar el lugar de la Madre para atraer el Padre o bien ser ella como el Padre. Tenemos así los dos tipos de histeria: en el primer caso una mujer dominada por un síntoma  y en el segundo una mujer masculinizada.  Pero hay que diferenciar claramente esta identificación con la identificación melancólica, que tiene un carácter narcisista porque la carga amorosa del objeto vuelve al yo. En la identificación histérica, en cambio, la carga del objeto se mantiene y por tanto nos identificamos no con el otro sino con algo suyo, por lo que el éste se mantiene independiente de nosotros con una carga amorosa que depositamos en él. En realidad hay en esta identificación algo paradójico, porque conservamos el objeto y por lo tanto nos identificamos con algo de alguien que permanece fuera de nosotros. A partir de estas reflexiones Freud intenta explicar un fenómeno contemporáneo que es el de la psicología  de masas y lo hace a partir del vínculo que une al individuo con la masa a través del Ideal. Lo que hace éste es ocupar simbólicamente el lugar del objeto amado de la masa y así puede unificarla a su alrededor. El líder, al que idealizan como encarnación de este Ideal, ocupa entonces también un lugar paradójico, ya que el individuo que forma parte de esta masa lo considera como al mismo tiempo una parte de sí mismo y por otro lado alguien que está afuera a quién engrandece idealizándolo. Freud pensaba en  el ejemplo de Hitler, cuyo modelo se ha repetido una y otra vez con líderes más contemporáneos como Mao o Milosevic. Este mecanismo es opuesto al del enamoramiento, ya que aquí se empobrece el sujeto en proporción inversa al engrandecimiento del objeto amado. Este último queda idealizado y nunca nos identificamos con él porque se mantiene como objeto independiente al que queremos poseer y que siempre será inalcanzable. 

SOBRE EL ESTADIO DEL ESPEJO : FRANÇOISE DOLTO Y SAMI-ALI




  Escrito por Luis Roca Jusmet

Hay que mencionar igualmente, por sus interesantes aportaciones al tema del estadio del espejo, las reflexiones de otra potente psicoanalista francesa, Francoise Dolto ,contemporánea de Lacan. Sobre todo es fundamental su noción de imagen inconsciente del cuerpo. Parte de una diferencia básica entre el esquema corporal y la imagen del cuerpo. El primero es considerado común a la especie según la matriz de las características temporales y espaciales, ya que es el cuerpo físico, presente en el marco de la experiencia inmediata. Se basa en unas características innatas que se estructuran mediante el aprendizaje y la experiencia. Pero este esquema corporal es portador de una imagen inconsciente del cuerpo, que no es específica sino singular, y que es la síntesis viva de nuestras propias experiencias emocionales, eminentemente inconscientes. Es el soporte del narcisismo y tiene relación con el goce y con el lenguaje, por lo cual entrelaza en su formación el registro imaginario y simbólico.La imagen del cuerpo, al contrario que el esquema corporal, pertenece al orden del deseo y no al de la necesidad. Es también el inconsciente, lugar donde se elabora la experiencia profunda del sujeto. 
 Tiene tres aspectos dinámicos, el primero de los cuales es como imagen de base, que quiere decir como narcisismo primordial que nos da una identidad permanente en nuestro devenir individual. La psicoanalista da a esta noción de narcisismo primordial un sentido positivo, ya que es lo que nos liga a la vida y a la propia auto-aceptación ( lo que hoy se llama la autoestima) El segundo aspecto es el que nos posibilita una imagen funcional, que quiere decir una imagen dinámica en la que se encarna el sujeto del deseo. Nos permite salir del cuerpo biológico para querer vivir y  para ser un cuerpo deseante.El tercero, vinculado al anterior, es la condición para la imagen erógena, donde se focalizan el placer/ displacer erótico en relación con el otro. Si la denomina inconsciente es porque piensa que, paradójicamente esta imagen no es representable, y que es lo que el cuerpo aporta al inconsciente. Los tres aspectos combinados constituyen una especie de  matriz corporal de la subjetividad.Hay una polémica muy rica entre Dolto y Lacan sobre el estadio del espejoen la que la primera defiende la existencia de un narcisismo primario positivo, que en cierta forma es el portador de la energía vital con la que nos identificamos. A través del estadio del espejola autoimagen se sostiene por la palabra de la Madre, que es la que permite articular positivamente el imaginario y lo simbólico en el niño y Dolto considera siempre que la imagen especular ha de estar ligada necesariamente a la palabra, a lo simbólico, para llegar a buen puerto. Polemiza con Lacan  porque considera que éste tiene una concepción totalmente negativa del imaginario en la medida que lo vincula inevitablemente al quedar atrapado en la rivalidad agresividad y en un callejón sin salida narcisista. Françoise Dolto cuestiona además algunas afirmaciones lacanianas como la afirmación de que la reacción del niño frente a esta imagen especular es de júbilo. Las considera excesivamente especulativas y sin contrastación empírica, Pero en lo que difiere radicalmente de Lacan es en el carácter puramente óptico y visual que da esta experiencia., ya que la psicoanalista  la relaciona con una sensorialidad más amplia y explica de manera concreta como, por ejemplo, los ciegos de nacimiento viven esta identificación imaginaria en una modulación diferente. 
 Gerard Guillerault, que ha trabajado a fondo la relación entre los dos grandes psicoanalistas, nos muestra lúcidamente lo que les une, que finalmente  es que ambos aceptan una falta estructural en el ser humano, es decir, que hay algo incompleto en la imagen que no puede simbolizarse, de lo que no puede hablarse. Quizás no acabemos de entender a que se refiere pero intuimos que hay algo se nos escapa en la imagen de nosotros mismos y que tampoco la palabra puede expresar. Si para Françoise Dolto este enigma nos vincula al elemento más luminoso de la condición humana, para Jacques Lacan lo que expresa es su aspecto más oscuro y tenebroso.  

viernes, 17 de junio de 2016

PSICOANÁLISIS Y NEUROCIENCIAS : ¿ UN ENCUENTRO POSIBLE ?



 Escrito Por Luis Roca Jusmet

 Miguel Bassols nos plantea una reflexión crítica del discurso de las neurociencias a partir del psicoanálisis. Por otro lado
 algunos de los más importantes neurocientíficos de la actualidad, como lo es Pierre Magistretti, son claros defensores de las aportaciones del psicoanálisis. El video nos muestra la posición de Bassols y voy a plantear aquí las tesis de  Magistretti, que junto a Ansermet escribió ya hace unos años un libro imprescindible ( A cada cual su cerebro. Plasticidad neuronal e inconsciente) con el que iniciaron una reflexión a partir del encuentro entre neurociencias y psicoanálisis.
 Veamos las ideas fundamentales de este escrito, todas ellas muy sugerentes y precisas :
 1) La plasticidad neuronal es el enlace entre el cerebro y el psiquismo, entre lo innato y lo adquirido. Permite que la experiencia deje huella en la red neuronal y modifique las relaciones entre neuronas. Permite entender la integración compleja entre los condicionamientos genéticos y los de la experiencia, la transformación del genotipo en fenotipo.
2) La percepción deja huella transformándose en memoria. La memoria se organiza en el hipocampo. Se transforma entonces en una representación o imagen ( un significante, según Lacan). Puede ser consciente, preconsciente o inconsciente. Es un proceso de inscripción y reinscripción que pierde el sentido originario de la percepción. 
3) El inconsciente está formado por las huellas censuradas por la represión. Estas huellas forman parte de la memoria declarativa. Es diferente de lo no-consciente, que forma parte de la memoria procedimental.

 4) Estos significantes forman la red asociativa que conforma la realidad psíquica. La realidad psíquica es independiente de la física porque combina y distorsiona las percepción, convirtiéndose en la fantasía del sujeto. Rige la ley del deseo y al mismo tiempo participa en la constitución del mundo real, es decir condiciona nuestra interpretación de la percepción. El cerebro tiene una fuente de información externa , que es la percepción, y una interna, que es el recuerdo desde la fantasía. La fantasía es la solución que da el niño frente a lo real, es decir, lo que es imposible de simbolizar : el cuerpo, el sexo, la muerte, el enigma del origen, su lugar en la constelación familiar. Nos permite ordenar una biografía porque es una respuesta al enigma de la vida, de la propia vida. Es a la vez una solución y un problema.

PSICOANÁLISIS Y NEUROCIENCIAS : ¿ UN ENCUENTRO POSIBLE ?

MASSIMO RECALCATI : PULSIÓN DE MUERTE Y CLÍNICA DEL VACÍO




 Escrito por Luis Roca Jusmet

 Como es bien sabido Sigmund Freud provocó varios escándalos. El primero por afirmar la existencia del inconsciente, que fue considerado el tercer ataque frontal a la vanidad humana. El primero lo había formulado Copérnico al decir que no estamos en el centro del mundo. El segundo Charles Darwin al plantear que los humanos somos una simple derivación de la evolución azarosa de las especies. Cuando Freud afirma que ni somos dueños de nuestra casa porque la conciencia es solo un aspecto superficial de nuestro psiquismo y que lo que nos acaba determinando es inconsciente y por tanto ignorado por nosotros mismos.  El segundo escándalo vino de su afirmación de que existía una sexualidad infantil y que todos los humanos atravesamos la fase edípica. Esto era inconcebible e intolerable por una sociedad impregnada de moral victoriana.
 Pero el tercer escándalo no dio lugar a ninguna reacción espectacular. Simplemente se ignoró, incluso por la propia tradición pscionalítica. Era la afirmación de la pulsión de muerte, que era un más allá del principio del placer. Freud había definido el placer como un principio homoestático, orientado al equilibrio, a la eliminación del malestar de la tensión, perturbación interna del organismo. Esto quería decir que el organismo sufría una perturbación interna cuando experimentaba una carencia, una necesidad no resuelta. Por lo tanto los humanos queremos el placer, el bnienestar y evitamos el malestar, el sufrimiento, el dolor. Jeremy Bentham lo había planteado en estos mismos términos y a partir de aquí había deducido su moral utilitarista. Su discípulo John Stuart Mill había matizado la cuestión planteando la complejidad del deseo humano y el aspecto cualitativo, no solo cuantitativo de sus placeres. Freud, por cierto, había leído con atención a Mill e incluso lo había traducido del inglés al alemán. 
 Con el descubrimiento del inconsciente Freud introduce un cambio cualitativo que es la noción de deseo vinculada al inconsciente, a lo que llamaba una identidad de percepción primigenia. Hay en el humano un elemento indestructible del deseo, ligado a una primera y originaria satisfacción cuya realización es imposible. Es toda la línea teórica que se ignagura con "La interpretación de los sueños" . Hay una represión primordial ligada a este deseo imposible incestuoso y los sueños,lapsus. actos fallidos y síntomas son manifestaciones de este deseo. Es la Otra escena de nuestro psiquismo.  Pero cuando Freud, en su incansable trabajo de investigación vinculado a la clínica, formula la hipótesis de la pulsión de muerte en su escrito "Más allá del principio del placer" llena de estupor a sus discípulos y aumenta el escepticismo y la burla de sus críticos. En este texto Freud formula la tendencia del ser humano al grado cero de tensión, que sería la muerte. Pero al mismo tiempo relaciona esta tendencia con los impulsos autodestructivos o de fijación en el dolor del ser humano. Es como una especie de masoquismo primario. Posteriormente en su ensayo "El malestar de la cultura" la pulsión de muerte se identifica con una agresividad primaria, que sería la exteriorización de esta pulsión de muerte. Los psicoanalistas que se tomaran muy en serio ( y que no la negaran o pasarán por ella de puntillas) son de hecho, los más potentes : Melaine Klein y Jacques Lacan. Lo que voy a tratar aquí de las consideraciones sobre el tema que hará el psicoanalista Massimo Recalcati.