Escrito por Luis Roca Jusmet
“ El ser humano es esta noche, esta nada vacía, que lo contiene todo en su simplicidad – una riqueza inagotable de muchas representaciones, múltiples, ninguna de las cuales me perrtenece- o está presente. Esta noche, el interior de la naturaleza, que existe aquí – puro yo- en representaciones fantasmagóricas, esta noche en su totalidad, donde aquí corre una cabeza ensangrentada- allá otra horrible aparición blanca, que de pronto esta aquí, ante él , e inmediatamente desaparece. Se vislumbra esta noche cuando uno mira a los seres humanos a los ojos- una noche que se vuelve horrible.”
La
filosofía ha hablado poco sobre la locura. Pero Erasmo de Rotterdam,
defensor del humanismo racionalista, escribe paradójicamente, un elogio
de la locura. Descartes la excluye como el Otro del disucrso de la
Razón. Pocos filósofos escucharon a los locos. Uno de ellos fue
Schopenhauer. Fué Michel Foucault el que se interesó, sin complejos,
por la locura y lo introdujo en el discurso de la filosofía. Además
también escuchó a los locos. Escribió un estudio pionero y radical en el
que nos explicaba todo el proceso de transformación que va desde la locura a la enfermedad mental. El loco como fenómeno social ya no existe y en este proceso ha perdido su humanidad.
En su terrible escrito autobiográfico ( que tenía el inquietante título de El porvenir es largo
) el filósofo marxista Althusser exigía patéticamente ser juzgado por
la muerte de su compañera. Lo único que pedía es ser considerado un
sujeto al que se le atribuye la responsabilidad de sí mismo. Atribuirle
el acto quiere decir que es ha de responder de su acto y se le ha de
juzgar por ello y a partir de aquí determinar una sentencia.. Pero lo
que le resulta absolutamente intolerable es que lo hagan desaparecer
como sujeto, que quede convertido en un objeto que se encierra en un
hospital psiquiátrico. Cuando los discursos bienintencionados,
ideológicamente correctos, nos piden que entendamos que los
esquizofrénicos o los que padecen trastornos graves como enfermos y no
los segregemos ¿ no hay también una lógica de cosificación
que es una forma peor de segregación ? Porque si un diabético existe
como un sujeto cuyo organismo padece una enfermedad ¿ Que es lo que
queda de un sujeto cuya propia subjetividad se considera enferma y se le
niega lo que nos hace humanos, que es la responsabilidad de nuestra
conducta ? ¿ Que pasa cuando no diferenciamos entre la enfermedad que
afecta al organismo y la patología que afecta al psiquismo?
El
discurso psiquiátrico: nada tiene que decir ni sobre filosofía ni sobre
locura, que aparecen como simples restos lingüísticos que encubren
concepciones erróneas y que solo pueden mantenerse en el lenguaje
ordinario de la vox populi. Ni siquiera puede reconocer la
metafísica que lo sustenta. Hay un materialismo reduccionista que niega
el sujeto. Debmos mantener la dualidad sujeto/cuerpo, no como dos
sustancias sino como dos registros diferentes. El sujeto no es sólo un
cuerpo.